¿Por qué Todas mis Parejas son Iguales?

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¿Estás harto de cambiar de persona pero siempre repites el mismo tipo de pareja?

Muchos nos hemos encontrado en esta situación varias veces. Cambiamos las personas, sin embargo, las situaciones se repiten. Curiosamente existen denominadores comunes reiterados en nuestras relaciones que son los artífices de nuestro desamor. Y esos patrones son de los que aparentemente huimos. Dicho de otra manera, siempre tropezamos en la misma piedra.

¿Qué hace que escoja, o me enamore, de una persona para que pueda llegar a ser mi pareja? Pregunta trivial tal vez, pero si estás leyendo esto, es que no tienes muy clara la respuesta. Muchísimas personas con las que hablado dicen que no saben por qué escogen a una persona u otra. Cuentan que algo les llamó la atención (ya sea físicamente o de su personalidad) y a partir de ahí surgió la química.

No deja de ser interesante, que aún después de romper relaciones insatisfactorias, elijamos (sí, porque al final es nuestra decisión) una y otra vez parejas que nos lleven a situaciones parecidas, a patrones casi idénticos diría yo. Y lo peor es que, aún sabiéndolo, volvemos a hacerlo sin ponerle remedio. Esperando que sólo con el paso del tiempo algo va a cambiar. Engañándonos a nosotrxs mismxs.

Muchos estudios hablan de algo que quizá no quieras desempolvar. Dicen que las personas tendemos a relacionarnos con nuestras parejas de una forma parecida a como aprendimos a relacionarnos con nuestros progenitores en nuestra tierna infancia. Si, lo se, ya estoy nombrando al cajón de los truenos, pero es que nuestros primeros siete años de vida son los responsables de que llevemos una vida maravillosa o una vida de mierda. O descubrimos cuáles han sido nuestras creencias y las empezamos a cambiar (cosa nada trivial, pese a alguna publicidad milagrosa que promete lo contrario) o una y otra vez seguiremos repitiendo esos patrones relacionales, ya que forman parte de tu ADN. Se trata de cómo tu subconsciente entiende ha de ser una relación. ¿Incluso si ésta me hace daño? Pues sí, porque las creencias no se plantean si eso es bueno o no para ti, sencillamente son y están arraigadas en lo más profundo de tu ser.

Por lo que, si quieres dejar de tropezar en la misma piedra eligiendo pareja, una buena tarea es preguntarte cómo fueron las relaciones con tus padres en la infancia. Obviamente si las relaciones han sido negativas, conflictivas, insanas o incluso violentas, hay que tratar y curar ese trauma. Ahora, aunque tú creas que has tenido una relación con tus padres normal (por cierto, cómo odio esta palabra) habrá algo en dicha relación que no es lo positiva, sana y satisfactoria que piensas. Sí, eso de ser normal indica un estándar de calidad de relación más bien bajo. De esos lodos, estos fangos.

Si rebuscas en el cajón de los truenos, descubrirás que en esa normalidad de relación parental creaste inseguridades y necesidades emocionales que se han quedado contigo. Vamos, que te llenaron los biberones de miedos y los hiciste tuyos. Y tus parejas, aparentemente, lo que vienen a hacer es cubrir esas inseguridades que tus padres te dieron en el bibe. Por eso, cuando conoces a alguien con el que hay química, al principio es todo maravilloso y positivo. Sin embargo, llega un momento en cualquier relación en que aparecen dificultades. Y ante ellos, el manto protector de tus inseguridades se desgarra y reaparecen. Como además ya te son familiares, aparecen con más fuerza, son más grandes y te hablan reprochándote con sarna. Y entonces, esa persona deja de ser tan maravillosa, la química se evapora.

Tu relación entonces se vuelve absorbente o todo lo contrario, distante. La desconfianza forma parte de rutina diaria ahora. Sientes una tremenda decepción por esa pareja ya que no es la misma persona con la que empezaste a salir. Tu diálogo interno se dispara, fomentando por lo tanto que inseguridades y miedos de tu infancia sean los que gobiernen tu relación de nuevo. No es que la persona haya cambiado, es que tú has cambiado la alegría y positividad del principio por tus miedos e inseguridades. Por lo tanto, si quieres relaciones con patrones diferentes, cámbialos en tu interior.

Paco Vázquez

Desarrollador de Potencial

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